Que bonito era cuando de repente te decian que tu eras su mejor regalo, asi de la nada te lo soltaban.
Que bonito eran esos selfies tontos, pero bonitos.
Que bonito eran esos te quiero.
Que bonito fue acostumbrarme a ello.
Y que feo es tener que empezar a prescindir de todo ello poco a poco..
No hay comentarios:
Publicar un comentario